ÁREA DE CIENCIAS DE LA SALUD. MORROS DE SAN JUAN

ÁREA DE CIENCIAS DE LA SALUD. MORROS DE SAN JUAN

X PROMOCIÓN DE MÉDICOS CIRUJANOS.

X PROMOCIÓN DE MÉDICOS CIRUJANOS.
UNERG.2010

PADRINO DE LA PRIMERA PROMOCIÓN. MISIÓN SUCRE.

PADRINO DE LA PRIMERA PROMOCIÓN. MISIÓN SUCRE.
ACTIVIDAD FÍSICA Y SALUD.

I PROMOCIÓN DE DERMATÓLOGOS.UNERG.2001

I PROMOCIÓN DE DERMATÓLOGOS.UNERG.2001
DERMATÓLOGOS.2001

PLACA DE RECONOCIMIENTO

PLACA DE RECONOCIMIENTO
X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

AFICHE.X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

AFICHE.X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

jueves, 18 de agosto de 2022

[6] EVOCACIÓN DE LA FISIOLOGÍA.

 [6]

EVOCACIÓN DE LA FISIOLOGÍA

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

 

 

 

 


[Manual de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad Rusa de la Amistad]

 

 

 

 

1

Quienes estudiamos Medicina en la Universidad Rusa de la Amistad podemos decir con orgullo que nos nutrimos en las fuentes más ricas del saber, herederas de las mejores tradiciones rusas en el ámbito académico, científico y cultural. Y esta afirmación es particularmente cierta en el caso específico de una disciplina: la Fisiología.

 

 


[Cámara de Goriaev para contar células sanguíneas]

 

2


[Peter Kusmich Anojin]

 

En efecto, nuestra Cátedra de Fisiología fue fundada y organizada por Peter Kusmich Anojin, un adelantado discípulo de Iván Petrovich Pávlov, Premio Nobel de Medicina y Fisiología.  Anojin fue el primero en formular la teoría de los sistemas funcionales, aplicada a los procesos fisiológicos.


[Biblioteca del autor]

 

Antes de trabajar con Pávlov, Anojin se había iniciado como investigador bajo la conducción de Vladímir Béjterev  (neurólogo, fisiólogo y psiquiatra ruso), famoso en la Historia de la Medicina por describir por primera vez una entidad nosológica que lleva su nombre: la enfermedad de Béjterev (espondilitis anquilosante), morbo parecido a la artritis reumatoide, pero con el factor reumatoide negativo.


[Vladímir Béjterev] 

 

 

Anojin tomó parte en la guerra civil rusa que se inició luego de la Revolución de Octubre en 1917. El encuentro con el comisario Lunacharski lo marcó para toda la vida. Esa vez le manifestó al jefe revolucionario su deseo de estudiar el cerebro humano para “entender el mecanismo material del alma humana”.

3

A finales de la década de los setenta del siglo XX, cuando cursé Fisiología, la cátedra la dirigía Anatoli Vitalievich Korotkof. Era el encargado en la Academia de Ciencias de la URSS para el estudio de la Fisiología del Deporte , Jefe Médico para la preparación de los equipos de la URSS participantes en los Juegos Olímpicos, y directivo de la UNESCO.

 

 

 


[Con Nikolai Agarzanián]

 

 

 

 

 

Pero sinceramente y con mucho respeto debo decir que sus clases magistrales no me gustaban. Korotkof era monotemático: hablaba preferiblemente de la fisiología del deporte, materia en la que se destacaba y era un gran maestro.

 

 

 

4

En 1981 el jefe de la cátedra era Nikolai Agarzanián, estudioso de los cambios fisiológicos durante los vuelos cósmicos y uno de los médicos de Yuri Gagarin, el primer hombre es salir al espacio.

 

 


[Hemoglobinómetro de Salhi]

 

 

 

5


[Hemoglobinómetro de Salhi]

 

Las clases prácticas en el laboratorio eran muy interesantes.  En la cámara de Goriaev contábamos glóbulos blancos y rojos. Medíamos la hemoglobina con el hemoglobinómetro de Salhi.  Trabajamos con ranas, sapos y ratones. Repetíamos algunos experimentos para buscar, por ejemplo, los capilares que una vez encontró Malpighi. Otras veces venían unos técnicos y nos hacían demostraciones con perros o conejos.

 

 


[Ponencias del simposio sobre adaptación y los problemas ecológicos]

 


[Contador de células sanguíneas]

 

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[Inna Vlasova]

 

Recuerdo con gratitud a las docentes   Inna Vlasova Y Sofía Chesnokova por la manera paciente y amena de explicar los complicados temas de la Fisiología en el laboratorio, en cuyas mesas estaban colocados manómetros, microscopios y otros aparatos. Los manuales y libros con los cuales estudiábamos eran de la autoría de nuestros profesores.

 

 

 

 

 

martes, 16 de agosto de 2022

[5] EVOCACIÓN DE LA BIOQUÍMICA

 

[5]

EVOCACIÓN DE LA BIOQUÍMICA


Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

 

 


 

[Beriozov con un grupo de estudiantes]

1

Las clases de bioquímica eran teóricas y prácticas. Las lecciones magistrales estaban a cargo del jefe de la cátedra Beriozov y los docentes Chernov y Zanin .  Beriozov abordaba cualquier tema, mientras que los otros eran especialistas en vitaminas o en unas de las tantas sustancias de nuestro organismo como las hormonas. Las clases prácticas eran lo más parecido a un examen de laboratorio de esos que solemos solicitar a nuestros pacientes. Una vez nos tomamos muestras de sangre unos a otros para determinar los niveles de glucosa. Luego comimos algo y al cabo de dos horas nos volvimos a medir la glicemia. En aquella ocasión todo eso nos asombraba; hoy, la cotidianidad de esos laboratorios nos hace recordar esas clases con una sonrisa.

 


[Beriozov]

 

2

Revisando las noticias me enteré de la muerte de Beriozov en el 2014. Había nacido en 1924. En los espacios de nuestra universidad se le rindió un gran y merecido homenaje antes de llevarlo al cementerio.

3

Beriozov quedó en mi mente como lo más parecido a un genio. Tenía una memoria portentosa. Pacientemente llenaba un vidrio colocado sobre el retroproyector con una hilera de fórmulas, y explicaba. Luego lo apartaba, tomaba otro y lo volvía a llenar. Su método se reflejaba en las evaluaciones: nos exigían memorizar los componentes del metabolismo a través de sus fórmulas.

 


[Libro de Bioquímica de Beriozov]

 

4

Una vez Beriozov escribió letras y números para demostrar la conversión de los carbohidratos en lípidos. Luego respiró hondo y dijo:

-No crean que somos más listos que los hombres del pasado. Los antiguos sabían esto, aunque no conocían las fórmulas, por eso alimentaban a sus animales con harinas, convencidos de que formarían grasa bajo su piel. Así obtenían el tocino, por ejemplo.

5

Había iniciado sus estudios en Matemática y Física, pero la guerra lo sorprendió y con apenas 18 años ya estaba en el frente de batalla. Cuando finalizaron los combates decidió estudiar medicina.

6

Se llamaba Temirbolat Tembolatovich (era de Georgia); pero ese nombre no lo pronunciábamos   y preferíamos llamarlo por su apellido: Beriozov . Fundó la Cátedra de Bioquímica de nuestra universidad y fue el primero de nuestros profesores en llegar a la Academia de Ciencias de la URSS como Individuo de Número y uno de los directivos de la Sociedad de bioquímicos de la URSS.

 


[Beriozov en el laboratorio]

7

Se dedicó a investigar las bases moleculares del crecimiento de las células tumorales. Estudió los fermentos, aminoácidos y encimas de los tumores malignos en humanos y animales, especialmente en las leucemias. También buscaba algún medicamento contra el cáncer. En su especialidad patentó varios trabajos originales e inventos.

8

Escribió diez manuales y su libro de bioquímica, escrito conjuntamente con el académico Korovkin, era el texto oficial para todos los institutos y escuelas de medicina de la URSS.

9

En el 2011, con motivo de cumplir nuestra Facultad medio siglo, Beriozov intervino y dijo:

-Cuando camino por los pasillos oigo que los estudiantes murmuran sobre mí y dicen: miren, allí va el profesor más antiguo. A mí lo de “antichni” me suena a pieza de museo.

El público lo aplaudió entre risas…        

lunes, 15 de agosto de 2022

[4]EVOCACIÓN DE LA HISTOLOGÍA

 


[4] EVOCACIÓN DE LA HISTOLOGÍA 


Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 


 

1

Las clases de histología eran muy atractivas. Estudiábamos por un atlas, diseñado por Eliseev, fundador de la cátedra. Observamos por el microscopio y dibujábamos. Elisieev, quien también fue jefe en histología del Instituto Médico Nro. 1, Sechenov,  dirigió la revista “Archivos de anatomía, histología y embriología”. Sus trabajos de investigación tienen que ver con la influencia de los vuelos cósmicos sobre las células.

 

 


2

La jefa de la cátedra era Nina Aleksevna Yurina. La mayoría de las clases magistrales estaban a su cargo. Yurina publicó más de 200 trabajos científicos y un manual de histología, empleado en todas las facultades de medicina de la URSS.

 


[Adel Ivanovna Radostina]

 


[Nina Aleksevna Yurina.]

3

Las clases prácticas las teníamos con Adel Ivanovna Radostina y Valentina Remizova.  Radostina era una investigadora con más de cien trabajos científicos publicados. Escribió junto con Yurina el manual de histología y embriología con el cual estudiábamos con el microscopio. Era muy bondadosa y cariñosa en sus explicaciones. Su humildad contrastaba con sus logros académicos. Tenía un leve defecto en el cuello, el cual se mostraba ladeado. Los estudiantes le dieron el apodo de “Esternocleidomastoideo”,  el músculo del cuello que permite el giro y el movimiento lateral de la cabeza, demostrando agudeza y precisión anatómica, pero también un injusto y mordaz humor para quien sólo nos enseñaba con esmerada paciencia y comprensión.

 


 

 

4

Una vez, durante una clase de laboratorio, debíamos precisar y dibujar las partes de un órgano, mientras Remizova explicaba lo que debíamos ver para llevar al álbum con nuestros lápices de colores. Le dije que no veía con exactitud lo que ella indicaba. Inmediatamente me respondió:

-Hay que fantasear para ubicar y ver lo que se busca.

He tratado de descifrar esa frase a lo largo de los años. Ahora creo entender su significado: la ciencia no puede existir sin el arte; y más pedestremente: uno ve lo que quiere ver. Soñar no cuesta nada.

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 12 de agosto de 2022

[3]EVOCACIÓN DE LA MICROBIOLOGÍA

 

[3]EVOCACIÓN DE LA MICROBIOLOGÍA


Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

 


[Vasili Sylvestrovich Kitktenko]

 

1

Jamás olvidaré los laboratorios de Microbiología de nuestra Facultad de Medicina. Aquellos recintos limpios con microscopios, mecheros, tubos de ensayo y colorantes eran un mundo fascinante que se abría ante nuestros ojos para soñar.

2

Teníamos clases con las profesoras Valentina Stefanovna Girich, Liubov Fiodrovna Levina y Ludmila Karpenko. Eran unas mujeres abnegadas, amantes de la docencia, la cual practicaban con mucha mística. Nos enseñaron las partes del microscopio y su manejo. Con ellas aprendimos como colorear un portaobjeto con algún material para luego observarlo a través del ocular. En placas de Petri vimos crecer colonias de bacterias para sorpresa de nosotros, neófitos del   micromundo, descubierto por Leeuwenhoek y que debíamos recorrer como parte de nuestra formación médica. Tras varias clases pudimos ver algunos microbios inmóviles que alguna vez fueron peligrosos, pero que ahora llenos de colores hermosos, estaban atrapados en un rectángulo de vidrio que extraíamos de unas cajitas de madera.

 


[Liubov Fiodrovna Levina]



[Valentina Stefanovna Girich]



[Ludmila Karpenko]

3

El jefe de la cátedra era Vasili Sylvestrovich Kitktenko, un hombre alto, calvo y que con su voz gruesa nos daba las clases magistrales. Como casi todos nuestros profesores participó en la Segunda Guerra Mundial, y el Día de la Victoria (Dien Pobedi, 9 de mayo de 1945) estaba en los combates de Berlín. Era especialista en leptospirosis y miembro del Comité Taxonómico Internacional para el estudio de esa bacteria. Dirigió una expedición en el Extremo Oriente, donde descubrió un nuevo serotipo de leptospirosis. Publicó más 200 trabajos científicos y 5 libros de textos.

 

 


[ Libro de Kitktenko sobre leptospirosis ]

4

Kitktenko era el tipo de investigador que arriesgaba su vida para demostrar sus teorías: una vez se autoinoculó con material infectado con tularemia o fiebre de los conejos para experimentar en carne propia los síntomas del mal. Creo que era un romántico de la medicina experimental porque en varias ocasiones se refirió a Bogdanov, el médico ruso que murió luego de habérsele transfundido sangre de una persona padecía de malaria y tuberculosis. También habló de Petencofer, el científico alemán que bebió cultivos de vibriones de cólera para contrariar a Koch.

5

Por las tardes podíamos ver en las canchas de la universidad a Kitktenko en traje deportivo blanco, jugando al tenis. Llamaba la atención sus rápidos movimientos con la raqueta con sus más de setenta años.

6

En el examen final tomé al azar el cartón con las preguntas. Me entregaron un preparado, el cual debía colocar bajo el microscopio para identificar la bacteria o microbio que contenía. Estaba muy nervioso, pero con el primer vistazo a mi lámina tomé confianza y me alegre.

7

Me correspondió rendir el examen al propio Kitktenko. Sabíamos que el desarrollo de la evaluación lo definiría el vidrio que estaba en el microscopio. Esa era la primera pregunta. Le dije que veía glóbulos rojos y blancos, y entre ellos estaban unos microbios alargados con flagelos, que creía eran tripanosomas. Es correcto, me dijo; y luego entablamos una conversación que yo consideré especial para conmigo.

8

No fue un trato especial para conmigo solamente; de eso me enteré después. En realidad, Kitktenko trataba con mucho respeto y deferencia a todos sus estudiantes, simples párvulos que soñábamos con obtener un título. Él, que había visto izar la bandera roja de su país sobre el humeante y humillado Reichstag, cuyo simbolismo iba más allá del fin de la Gran Guerra Patria. Él, médico que hizo expediciones para indagar y descubrir microbios, que realizó osados experimentos poniendo en riesgo su propia vida. Que era el “profiesor” con los máximos títulos, medallas y condecoraciones. Que tenía muchos libros y artículos publicados. Él, Kitktenko, nos trataba de tú a tú, para darnos confianza, para ayudarnos, para que creyéramos en nosotros mismos.

Nuestros profesores eran sabios, humildes y magnánimos. Nos dieron una lección para toda la vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 10 de agosto de 2022

[2] EVOCACIÓN DE LA BIOLOGÍA

 

 

[2]

EVOCACIÓN DE LA BIOLOGÍA

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

 


[Pejov. Alexander Petrovich]

 

1

 Una cátedra de la Facultad de Medicina de nuestra universidad era, y aún es, un amplio corredor adornado con retratos de científicos relacionados con la especialidad en cuestión, y carteleras alusivas a la misma. A lo largo del corredor están las aulas, laboratorios y oficinas. La atmósfera silenciosa junto a las imponentes figuras de destacados médicos nos transmitían la sensación de encontrarnos en un templo y eso nos instaba a mantenernos serios y respetuosos. Por ejemplo,   la Cátedra de Biología tiene en lugar destacado un retrato de su fundador, el profesor Fedor Talysin.




[Fedor Talysin]

2

 Talysin fue un prestigioso parasitólogo de la Academia de Ciencias Médicas de la URSS que realizó expediciones en el Cáucaso, Siberia y la India. Publicó   muchos libros y más de ciento cincuenta trabajos científicos.

3

La difilobotriosis es una enfermedad humana causada por la tenia de los peces del género Diphyllobothrium . El fundador de nuestra cátedra describió por primera vez uno de esos parásitos, que lleva su nombre: Diphyllobothrium strictum Talysin.  Este descubrimiento lo hizo en 1932 en la Isla Olkhon del Lago Baikal.

4

Las clases prácticas las teníamos con el profesor Vladimir Nakariakov. Estudiábamos genética con un libro de su autoría.  Tenía su laboratorio bien limpio y él mismo lo ordenaba. Lo vi con instrumentos en la mano reparando algún estante o pintando una pared. Amaba la docencia. Organizaba una biblioteca sobre temas de biología en varios idiomas y un museo.

4

A Ludmila Karpenko, también profesora de la cátedra, la recuerdo siempre junto a Nakariakov en el cafetín de la facultad. Él se retiraba a una esquina y encendía un cigarrillo mientras tomaba café. En esa época aún se permitía fumar dentro de la facultad, ahora se levantó un galpón en la calle para los fumadores.

5

Nakariakov era un hombre de buen humor. Una vez mientras hablaba de hexápodos, y en general de las patas de los insectos, Bienvenido Morales, mi buen amigo de Ecuador, le preguntó si siempre esas extremidades insectiles debían ser pares. Inmediatamente Nakariakov le contestó:

-No necesariamente. Si tú le arrancas una pata a unos de esos bichitos, entonces obtendrás un insecto con extremidades impares.

 


[Vladimir Nakariakov]

 

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Las clases magistrales estaban a cargo del profesor Pejov. Alexander Petrovich.  Piejov nació en Ucrania. Era veterinario con un doctorado en   Ciencias Biológicas.  Participó en la Gran Guerra Patria . Fue director del Instituto Experimental de la Academia de Ciencias Médicas de la URSS. En los laboratorios de nuestra universidad investigaba los plásmidos, la estructura genética y molecular de los microorganismos y la resistencia de las bacterias a los medicamentos.

 

 


 

[Manual de Biología de Piejov]

 

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Piejov había publicado varios libros de biología, entre ellos un manual que aún se edita. No era raro oírlo hablar de la presentación de sus trabajos en Estados Unidos, Suecia, Inglaterra, Japón y muchos otros países.

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En cada clase Piejov repetía una frase inolvidable: “La Biología es la base de todas las ciencias médicas. La medicina empieza por el estudio de la Biología. Un médico es potencialmente un biólogo”.

9

Piejov tenía mucha razón, y no entiendo por qué en nuestras facultades médicas no existe una disciplina como la biología en el primer año de la carrera para hacer un repaso global de los organismos y sus funciones vitales.