ÁREA DE CIENCIAS DE LA SALUD. MORROS DE SAN JUAN

ÁREA DE CIENCIAS DE LA SALUD. MORROS DE SAN JUAN

X PROMOCIÓN DE MÉDICOS CIRUJANOS.

X PROMOCIÓN DE MÉDICOS CIRUJANOS.
UNERG.2010

PADRINO DE LA PRIMERA PROMOCIÓN. MISIÓN SUCRE.

PADRINO DE LA PRIMERA PROMOCIÓN. MISIÓN SUCRE.
ACTIVIDAD FÍSICA Y SALUD.

I PROMOCIÓN DE DERMATÓLOGOS.UNERG.2001

I PROMOCIÓN DE DERMATÓLOGOS.UNERG.2001
DERMATÓLOGOS.2001

PLACA DE RECONOCIMIENTO

PLACA DE RECONOCIMIENTO
X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

AFICHE.X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

AFICHE.X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

sábado, 20 de agosto de 2016

LA FILOSOFÍA DE HOUSE



LA FILOSOFÍA DE HOUSE

LA FILOSOFÍA DE HOUSE




Edgardo Malaspina

La serie televisiva del  Dr. House  está diseñada bajo los parámetros de muchas corrientes filosóficas, según se desprende del libro escrito por William Irwin y Henry Jacoby, y  cuyo nombre lleva este artículo. Y no es casualidad, porque el médico es, entre todos los profesionales, el más cercano a la Filosofía. Hipócrates así lo entendió cuando afirmaba que “…No hay una gran diferencia entre la Medicina y la Filosofía”. Aristóteles también confirmó está relación: “…El filósofo debería comenzar por estudiar      Medicina, y el médico debería terminar por estudiar Filosofía…”. El  médico es testigo de primera línea del sufrimiento y la muerte, los verdaderos motores de la Filosofía. Letamendi  lo constata: “Quien no se conmueve ante el dolor humano no tiene entrañas. Quien no filosofa ante un cadáver no tiene entendimiento”.

House como Sócrates  y Sherlok Holmes le intrigan los enigmas y trata de resolverlos  eludiendo el  principio de la navaja de Occam : la explicación más sencilla es por lo general la más correcta. House es socrático porque lleva “una vida de examen”; y es también aristotélico al tratar de encontrar en todo una razón. House es ateo (“si Dios existe, debe darme una evidencia”): “lo que me resulta difícil de creer es el concepto general de creencia: la fe no se basa ni en la lógica ni en la experiencia”,  “por lo general los argumentos racionales  no surten efecto en la gente religiosa, de lo contrario, no habría nadie religioso”, dice, y remata que los religiosos al cruzar una calle confían más  en mirar a ambos lados antes de ponerse en manos de Dios. House tampoco  cree en una vida después de la muerte (“No hay más allá, sólo hay esto”) y las visiones que tienen los que han experimentado una muerte clínica (Experiencias cercanas a la muerte) las explica por la falta de oxígeno, las endorfinas y la serotonina. Como los nihilistas House piensa que la vida no tiene sentido y “lo único que cuenta es lo que hacemos aquí”. House es seguidor de Bertrand Russel porque cultiva la Filosofía no por las respuestas definitivas que demos a las preguntas, imposibles de corroborar, sino por las preguntas en sí mismas, las cuales enriquecen la imaginación intelectual y minan la seguridad dogmática que obnubilan la mente.

House es existencialista como  Jean-Paul Sartre y considera las relaciones sociales un verdadero infierno. Sus colegas y los pacientes son útiles para sus indagaciones diagnósticas; sin embargo, con frecuencia le irritan mucho y por eso suele maltratarlos. Los otros son una enfermedad y una necesidad. Pero los demás con sus actuaciones antagónicas modelan nuestra personalidad y determinan nuestro potencial como individuos.


sábado, 13 de agosto de 2016

¿ANATOMÍA LÍRICA?


¿ANATOMÍA LÍRICA?

EVOCACIÓN DE LA MEDICINA FORENSE

¿ANATOMÍA LÍRICA? (AUTOPSIA)



Edgardo Malaspina
1
Mi profesor de Medicina Forense fue Yuri Vasilevich Pavlov (1930-2006), investigador principal del Centro de Experticias Médico Forenses de Rusia. Se especializó en los tipos de cabellos según las razas, inventó un tinte para detectar ADN en el material posiblemente implicado en un delito y publicó doce libros y más cien trabajos científicos.
2
Yuri Vasilevich se emocionaba narrando algunas de sus experiencias en sonados casos que se resolvieron con su participación. “Donde hay trenes lanzan los cadáveres a las vías férreas para simular un accidente, pero  sabemos cómo actuar y descubrir el crimen”, y nos mostraba unos fotografías del atlas de Medicina Forense de Solojin y Smolianinov. El manual de este último autor lo criticaba severamente por no estar de acuerdo con algunos postulados.
3
Un día nos entregó para su análisis dos protocolos de suicidas. Uno era conmovedoramente   triste y el otro  tenía visos tragicómicos. En el primero, una joven terminó con su vida recurriendo a somníferos y en su carta de despedida escribió: “Esta noche me dormiré para no despertarme jamás…”
En el segundo caso, un hombre se colgó en el dintel de la puerta de su casa. Un neófito hizo la descripción de la escena: “El cuerpo permanece guindado en el interior de la casa, mientras la lengua se ubica en la calle”.
4
El homicidio casi perfecto puede lograrse sólo a través del envenenamiento, solía decir Yuri Vailevich.
5
En una ocasión visitamos una de las morgues principales de Moscú. Una hilera inmensa de mesas de mármol estaba cubierta de cadáveres. Era el resultado de la jornada nocturna de la Parca. Al lado de un anciano yacía el cuerpo de un niño; y me preguntaba ¿acaso Dios dispone que unos vivan hasta la profunda vejez y otros mueran en edades tempranas sin haber indagado  siquiera por el sentido de la vida? No me parecía justo e imprecaba a Dios.
6
Me hacía preguntas que no tienen respuestas y no sabía que estaba filosofando.
7
“Quien no se conmueve ante el dolor humano no tiene entrañas. Quien no filosofa ante un cadáver no tiene entendimiento”.(Letamendi)
8
“…No hay una gran diferencia entre la medicina y la filosofía…” (Hipócrates)
9
“…El filósofo debería comenzar por estudiar medicina, y el médico debería terminar por estudiar filosofía…” (Aristóteles)
10
El trabajo de un médico es igual al de un detective, afirmaba Yuri Vasilevich y nos aconsejaba leer a Conan Doyle. Me leí Estudio en escarlata y  otras obras del médico y escritor inglés y  vi las películas de Sherlock Holmes.
11
Un día nos llevaron a una morgue ubicada en un sótano, frío y desolador. La lección era con el cadáver de una mujer; pero no había nada del halo romántico que impregna el poema de Fernando Cesteros , que conocí luego, “Anatomía lírica”, excepto por su primer verso : Llegamos al salón triste y sombrío.
12
El médico encargado de la autopsia se inclinó sobre la difunta con un afilado instrumento y con movimientos rápidos y certeros cortó músculos y huesos desde el mentón hasta el abdomen. Luego, hábilmente  extrajo varias vísceras  con  elegante brusquedad que me hizo recordar mis visitas al matadero municipal de Las Mercedes del Llano, mi pueblo natal, las cuales eran frecuentes porque solía acompañar a mi padre, quien era carnicero.
13
 Para una de nuestras compañeras la escena fue insoportablemente  macabra y se desmayó, pero antes emitió un grito estentóreo y  ensordecedor  que estremeció el pequeño recinto y lo convirtió en una película de terror.
14
Quisimos salir en estampida hacia la calle, pero Yuri Vasilevich nos detuvo: “Tranquilos, sucede a veces, es cuestión de acostumbrarse. No ha pasado nada”.




domingo, 7 de agosto de 2016

EN RADIO "FE Y ALEGRÍA".

El sábado (6-8-2016) estuvinos en la Radio de Fe y Alegría con Juan Yanez en su programa "Magazine sabatino". Hablamos de los 39 años de la Universidad Rómulo Gallegos.