CRÓNICAS DE UN MÉDICO
RURAL
EL
SÍNDROME DE LA CARIÁTIDE.
Edgardo Rafael Malaspina
Guerra
1
Una
cariátide es una figura femenina esculpida que funciona como columna
en una edificación con un entablamento que descansa sobre su cabeza.
La
cariátide sostiene una edificación.
2
En
nuestra práctica médica nos hemos encontrado con un grupo minoritario de
pacientes que podemos dividir en dos tipos: 1) Los que se enferman levemente o
están sanos y sienten la urgente necesidad de recurrir a
un reposo (reposeros); y, 2) Los que, estando muy enfermos, jamás quieren tomar
un descanso, y asisten a sus trabajos a duras penas.
3
Me
referiré a los segundos con dos casos emblemáticos.
Primer
caso:
La
mujer temblaba por la fiebre, le dolía fuertemente la cabeza y sentía mucha
debilidad. La examiné: tenía una amigdalitis bacteriana. Le hice el récipe; y
cuando le dije que le daría un reposo, se molestó y dijo que no lo necesitaba,
que jamás había faltado a su trabajo y no lo haría ahora. “Si no voy al
trabajo, todo será un desastre”.
Se
creía la cariátide de su institución.
4
El
otro caso:
Se
trataba de una mujer joven con un severo dolor lumbar. La desviación de su columna le provocaba de
tiempo en tiempo los síntomas característicos de la ciática.
No
aceptó el reposo. Tomaría medicamentos. Iría al trabajo como sea. Se creía
insustituible.
5
Estas
personas sufren del síndrome de la cariátide. Son adictas al trabajo, mártires
laborales.
Sin
ellas se detiene la oficina.
Si
ellas, la institución donde laboran, se vendrá abajo como el templo de los
filisteos cuando Sansón le derrumbó sus dos columnas principales.













