ÁREA DE CIENCIAS DE LA SALUD. MORROS DE SAN JUAN

ÁREA DE CIENCIAS DE LA SALUD. MORROS DE SAN JUAN

X PROMOCIÓN DE MÉDICOS CIRUJANOS.

X PROMOCIÓN DE MÉDICOS CIRUJANOS.
UNERG.2010

PADRINO DE LA PRIMERA PROMOCIÓN. MISIÓN SUCRE.

PADRINO DE LA PRIMERA PROMOCIÓN. MISIÓN SUCRE.
ACTIVIDAD FÍSICA Y SALUD.

I PROMOCIÓN DE DERMATÓLOGOS.UNERG.2001

I PROMOCIÓN DE DERMATÓLOGOS.UNERG.2001
DERMATÓLOGOS.2001

PLACA DE RECONOCIMIENTO

PLACA DE RECONOCIMIENTO
X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

AFICHE.X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

AFICHE.X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

sábado, 3 de octubre de 2026

24. ´GÁRGARAS DE CREOLINA

 

24

 

 

CRÓNICAS DE UN MÉDICO RURAL.

 

GÁRGARAS DE CREOLINA

 

 

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

1

En la madrugada   vinieron a buscarme. Un muchacho que manejaba un jeep descapotado me dijo:

 

—Doctor, necesitan de sus servicios.  “T” está volao en fiebre. Tiene como cuarenta y cinco grados, dicen los familiares que se la midieron con un termómetro.

 

Asumí lo de los grados de la fiebre como un chiste de humor negro o que le pusieron un termómetro descalibrado. No excluí la ignorancia de esa pobre gente.

 

“T” era un brujo que vivía en un caserío cerca del pueblo.

2

Tomé mi maletín con rapidez y me monté en el carro. Nos desplazamos a gran velocidad. Sentí la brisa fría propia de esas horas antes del amanecer. En poco tiempo estábamos en la aldea, la cual no tenía luz eléctrica.

Entramos a un cuartucho de mala muerte lleno de cachivaches. Una vela en el suelo alumbraba a unos santos y a unas estampitas de diferentes cortes mágicas.

3

El hombre temblaba y sudaba sobre un camastro. Sin que le preguntara nada, me dijo a quemarropa y con voz apagada:

—Doctor, no soporto el dolor de garganta.

 

4

Busqué mi laringoscopio, pero no lo encontré. Lo dejé en el consultorio en la carrera, pero solicité una cucharilla y algo para alumbrar. Trajeron una lámpara de queroseno, la cual entregué al chofer para que la sostuviera de tal manera que yo pudiera examinar la garganta.

Introduje la cuchara y observé las amígdalas bien inflamadas con muchas manchas blancas: había pus abundante.

Se trataba de una amigdalitis bacteriana.

 

5

Le expliqué al chamán lo que tenía. Él me preguntó:

—¿Me recetará ampicilina?

 

El chofer había visto lo mismo que yo. Por eso se me adelantó con descaro:

—Tú lo que necesitas son gárgaras de creolina.

6

Reprendí al chofer por su intromisión y empecé a escribir el récipe.

7

La creolina es un potente desinfectante, pero no apto para consumo humano.